Cedro

Con este nombre se designan varias especies de árboles de gran tamaño, aunque sólo algunas pertenecen al género Cedrus.

Las hojas de los verdaderos son aciculares, cortas, y están densamente insertas en unas ramitas de poca longitud que crecen a lo largo de las ramas normales. De ahí que tenga un aspecto estrellado característico.

Las piñas, de unos 10 cm. de longitud, presentan forma de barril y crecen verticalmente hacia arriba, desprendiéndose una vez han madurado, a los dos años.

El cedro del Himalaya (Cedrus deodara) tiene una copa espesa con las ramas algo pendientes y el ápice delgado e inclinado. El cedro del Líbano (Cedrus libani), que habita en Asia Menor, era una de las más importantes fuentes de madera en la antigüedad del Oriente mediterráneo. La empleada en construir el templo de Salomón pertenecía a esta especie. En aquellas regiones el hombre ha cometido tales abusos en la tala de los bosques, que son pocos los árboles que persisten en ellas.

Tanto el cedro del Líbano como el del Atlas, presentan la copa menos densa que su congénere del Himalaya, sus ramas están dirigidas hacia arriba y también el ápice se yergue más erecto.

Existen otros árboles que a primera vista parecen cedros y reciben también este nombre corriente; sin embargo, un examen más detenido demuestra su parentesco con los cipreses. Tal sucede con algunas especies del género Thuja, distribuido por América del Norte y el Lejano Oriente. Estos árboles tienen piñas erectas y oblongas, y su follaje está reducido a escamas insertas alternadamente en las ramas. Estas no se disponen en cualquier dirección unas respecto de otras, sino que un ramo, en conjunto, presenta siempre un aspecto aplanado. Otro árbol de este grupo es el Libocedrus, originario de Oregón y California, parecido al anterior; sin embargo, las hojas escamosas están dispuestas en verticilos de cuatro y de un modo más espaciado en las ramas. Las piñas también se distinguen porque en lugar de ser erectas cuelgan de las ramas.

Hay aún otras especies falsamente llamadas cedros, pertenecientes a géneros como el Chamaecyparis, Juniperus del tipo de la sabina, etc. Estos falsos cedros, aunque no todos originarios de Europa, se encuentran hoy en muchos jardines por su hermosa figura ornamental.

No hay comentarios:

Publicar un comentario